Dady Gallardo buscará que La Garra mejore su perfil físico y mental para luchar por volver a los Juegos Olímpicos

Después de ser el entrenador de Los Gladiadores y competir en Londres 2012 y Rio 2016, le llegó la hora de un nuevo desafío: cambiarle la mentalidad a la selección femenina como su nuevo conductor. ¿Cómo será su receta para lograr que las chicas puedan pelearle a Brasil la plaza para jugar en Tokyo 2020?

Después de Cochabamba 2018, el equipo femenino de judo sufrió un cimbronazo. La campeona mundial en Osaka 2003, Daniela Krukower, fue señalada a través de dos cartas enviadas al presidente de la CAJ, Oscar Cassinerio: una fue enviada por el Director Deportivo de la Confederación Panamericana, el peruano Carlos Zegarra y otra por el Comisionado de Arbitraje la Confederación Panamericana, el brasileño Edison Minakawa.

 

El motivo de la queja fue la reacción fuera de lugar de Krukower tras la derrota de Lucía Cantero (compitió en la categoría de 78 kilogramos) en la lucha por el bronce ante la chilena Usnayo. Según los comunicados oficiales, la entrenadora criticó durante el combate las decisiones arbitrales y abandonó el área de competencia antes del saludo final, por lo cual no asistió a Lucía cuando se desmayó, como consecuencia del cansancio y de su adaptación a la altura de la ciudad boliviana.

 

Esta situación sirvió para que el equipo femenino, encabezado por Paula Pareto, tomara la decisión de pedir el alejamiento del cargo de Krukower. Está claro que la situación de malos tratos no comenzó en los Juegos Suramericanos. Son hechos que suceden hace tiempo -según las propias integrantes del seleccionado-, tanto en otras competencias oficiales como en los entrenamientos en el CeNARD u otras instalaciones deportivas.

 

Las judocas argentinas se decidieron y remitieron un escrito al presidente Cassinerio donde le anticipaban al dirigente que no realizarían la concentración en Ezeiza previa a la Copa Panamericana con Krukower en el equipo, cansadas de sus malos tratos. Las que estamparon su firma fueron Lucía Cantero, Keisy Perfarán, Ayelén Elizeche, Gimena Laffeuillade, Graciela Álvarez y Abi Cardozo.

 

El papel también fue firmado por Pareto como capitana del equipo, marcando el apoyo de la campeona olímpica en Rio 2016 para con sus compañeras, a pesar de que ella continúa trabajando junto a Laura Martinel, la otra directora técnica del seleccionado femenino y coach personal de la doble medallista olímpica.

 

Después del pedido formal de las deportistas, la decisión del Secretariado Ejecutivo de la CAJ fue separar a Krukower del cargo que ocupó por ocho años y que la preparación se hiciera bajo la supervisión de Lorena Briceño y Melissa Rodríguez.

 

A la Copa Panamericana, primer torneo que entregó puntos de cara a la clasificación para Lima 2019 y que se realizó en Lima, Perú, viajó como responsable técnica Martinel.

 

¿La decisión de apartar a Krukower fue exclusivamente por sus formas? Según los comentarios de las protagonistas, ellas no objetaban el conocimiento y la experiencia de una de las judocas más reconocidas de la Argentina en su historia. Si su forma de actuar y de dirigirse frente a las integrantes del plantel argentino.

 

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