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"ME VOY CONFORME"

Llegaba a Río con la expectativa de meterse en la final de los 100 metros libres, pero no tuvo un buen final de serie y se quedó afuera de las semifinales: "Los últimos 25 metros no fueron para nada buenos", dijo. "Tuve un final de ciclo olímpico increíble, no lo esperaba", agregó a la salida de la piscina.

Su vida cambió hace un año y medio. Federico Grabich hizo un click y se notó en el agua. Creció y evolucionó hasta lograr el título panamericano y la medalla de bronce en el Mundial de Kazan 2015. El final del camino era Río. Y a pesar de no haber logrado lo que anhelaban con Mónica Gherardi, su entrenadora, ya piensa en lo que viene. En el Centro Acuático de Río, logró un tiempo de 48.78 en la serie, que lo dejaron a 0.20 segundos de clasificarse a las semifinales. "Tuvo unos primeros 75 metros bárbaros, pero los otros 25 no fueron para nada buenos", analizó el oriundo de Casilda.

Más maduro que hace cuatro años en Londres, Grabich sabe que el nivel sube en un Juego Olímpico. "Uno evoluciona, pero el resto también lo hace. Fijate que el último campeón mundial (el chino Zatao), se metió 16, último", comentó Federico, al que todavía le resta competir en la prueba de los 50 metros libres, el próximo jueves.

 

Seguir trabajando. Esa es la premisa de Fede Grabich para el futuro. Esa fue la clave que lo llevó a competir entre los mejores.

 

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