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LA GIMNASTA QUE SE ENTERÓ QUE IBA A SER OLÍMPICA 10 DÍAS antes DEL INICIO DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS Y CUMPLIÓ EL SUEÑO DE SU VIDA CON 17 AÑOS

Abigail Magistrati se convirtió en la atleta más joven de la delegación argentina que participa en Tokyo 2020. Con solo un mes de preparación, la sorpresa de ser olímpica, hizo un torneo prolijo, finalizó en el puesto 69°. Y AHORA VA POR MÁS.

Hace un mes Abigail Magistrati tenía su rutina en Buenos Aires. 17 años, entrenamientos, familia, nada que alterara su día a día. Tenía planeado ver a su compañera Martina Dominici, única gimnasta argentina clasificada, competir en los Juegos Olímpicos. Eso, ser olímpica era su sueño, su proyecto, su mirada al futuro. Y estaba encaminada. A principios de Junio, había sido parte del Panamericano en Río de Janeiro, Brasil. De hecho, regresó al país con dos medallas de bronce: una en suelo y otra en el All Around por equipos junto a Brisa Carraro, Luna Fernández, Rocío Saucedo y Martina Dominici. 

Pero todo cambió en pocos días ya que la participación de Dominici iba a quedar trunca por haber sido doping positivo justamente en ese Panamericano. El tiempo de apelación de Martina, suspendida de manera provisoria, no estaba acorde al inicio de los juegos así que se decidió reemplazarla. Abi era la primera reserva por la plaza nominal. Abi tenía que armar su rutina, cambiar horarios de sueño, viajar y competir. Abi era olímpica. Así, la peor noticia para Dominici fue la mejor para Magistrati. Fue un golpe duro para el deporte argentino, para Martina incluso para Abigail, para todo el Equipo de gimnasia.

 

Junto a Vanesa Molina, su entrenadora, emprendieron una preparación contrarreloj y lograron lo que se propusieron. La imagen que nos dio la gimnasta argentina durante la competencia fue de una seguridad de alguien con experiencia. Firme, concentrada, respetuosa, atenta. Abi fue parte de la Subdivisión 1 dónde finalizó novena entre 15 atletas. La platense hizo 12.133 en Suelo, 13.366 en Salto, 11.533 en Barras asimétricas y 11.233 en Barra de equilibrio para totalizar 48.265 en el All Around y 69º en la tabla general. 

 

En la madrugada japonesa, Abi y Vanesa nos recibieron. Cálidas, compinches y felices, nos contaron su experiencia.

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- ¿Te imaginábas, Abi, estar viendo una final olímpica y haber competido?

 

- Todavía no creo que estuve viéndola. Y compitiendo tampoco, menos (risas).

 

- Fue todo muy rápido. Es la realidad. Sabemos que atleta de alta competencia está siempre entrenando, pero no para competir tan rápido, ¿cómo fue ese proceso? 

 

- Vane: Nos enteramos que Abi tenía la posibilidad de venir (Tokio) hace 20 días. Desde lo que le pasó a Martina (Dominici) estaba en período de descarga porque habíamos venido del Panamericano de Río (Brasil) y era totalmente diferente la planificación. Cuando pasa esto y a mí me llegan mensajes de que la que iba a reemplazar a Martina era Abigail, empecé a llamar, empecé a tratarlo de confirmar, me decían que sí y esperábamos que lo diga la FIG (Federación Internacional de Gimnasia). Yo estaba en México y llamé al entrenador que estaba en ese momento con ella y le dije 'ponela a hacer serie, ponela a hacer serie que puede ir a Tokio'. Y a partir de ahí fue todo una locura porque ella cambió su planificación sin saber por qué, porque realmente no teníamos idea. Las compañeras miraban y decías 'que raro' hasta que yo les tuve que decir por qué a ellas y a la familia de ella (de Abigail) y las nenas mismas dijeron 'sí, ya nos dimos cuenta'. Pero bueno pasaban los días y como qué nuestra expectativa, nuestra ilusión iba cayendo porque se acercaba el momento de viajar y no teníamos nada. Todo bien pero ella seguía cambiando horarios, seguíamos entrenando a la noche y no caía. O sea, faltaban cinco días para que empiece y sabemos bien que Argentina está pasando por una situación que no es de un día para otro que conseguís vuelos y teníamos que tener tres PCR antes de viajar. Cuando sale esto el jueves (15 de julio), que nos enteramos por la mañana, el COA y en ENARD se comunican conmigo y me dicen 'mirá Vane, vuelo tenés recién el miércoles (21 de julio) que viene'. Bueno le digo, ¿y cuándo llego? 'llegás el viernes'. Ahh bueno, y entreno el sábado y compito el domingo. Y lo que me empezó a preocupar es que todo el mundo que estaba acá en Tokio me dijo que el jet lag, que la diferencia horaria era re difícil y como que me preocupaba un poco por eso. Estuvimos cambiando horarios, en los vuelos la hice dormir en diferentes horarios y la verdad hoy miramos y lo que acaba de hacer esta nena es una locura porque ella compitió y entró sabiendo que era lo que tenía que hacer. En ningún momento metió un pero, en ningún momento metió una excusa y el sábado entrenó como una reina los dos turnos y el domingo compitió como pudo. Mostró sus series re bien. Obviamente que estuvo tres días sin entrenar y dio lo mejor que pudo en ese momento en esa situación sin haber pasado por ese estadio previo y agradecemos que haya sido sin público porque es una situación totalmente diferente".

 

- Abi, te vimos segura, firme en la competencia, ¿ustedes se sintieron igual?

- Antes de empezar la competencia estaba súper nerviosa porque no había conocido el estadio, no había probado los aparatos. No sabía con qué me iba a encontrar afuera y por el solamente pensar de estar ahí. Pero una vez que pasó suelo ya es como que me relajé un poco y empecé a disfrutarlo sin tantos nervios ni tanta presión.

 

- Y de repente te encontrabas compitiendo con varias de tus ídolas

- (Risas) Eso creo que fue una de las cosas más locas

 

- ¿Qué pasó por tu cabeza cuándo te enteraste que viajabas, teniendo en cuenta que sólo tenés 17 años?

- No caía. Creo que todavía no caigo igual de que estoy acá. Pero el momento fue como 'wow, voy a ir a un Juego Olímpico, voy a estar en Tokio' pero como que no entendía ni en donde era que iba a estar ni donde iba a competir.

 

- ¿Este era un sueño tuyo a futuro? Y ahora ya estás pensando en Paris 2024

- (Risas) Sí, sí.

 

- Que sueñes ir a competir a un Juego Olímpico con el equipo de gimnasia argentina, ¿le gana a la Abi individual?

- ¡Sí! 100%

 

- ¿Qué dijo tu familia cuando se enteró que viajabas?

- Mi familia tampoco lo podía creer. Cuando terminé de competir mi mamá, mi papá, mis hermanos me decían 'yo sigo llorando, no puedo creer que estés ah, que ya competiste tenemos tanta emoción acá que seguimos llorando, cumpliste uno de tus sueños'

 

- Hay una foto tuya con Luis Scola de muy chica, que ahora está compitiendo ahí, ¿podés creer estar en el mismo lugar que él? ¿Es tu ídolo? ¿Cuántos años tenías?

- Abigail: Es increíble que hace unos años le pedía fotos a él que iba a ir a los Juegos (Rio 2016) y ahora estoy compartiendo los Juegos con él. Es uno de mis ídolos. Tendría 12, 13 años.

 

- Vanesa: Esa es la despedida de Rio 2016. Tenía 12 años porque cumple en diciembre. Nosotros tuvimos la oportunidad de compartir los Juegos Panamericanos con Luis Scola y también una locura. Hoy compartir un Juego Olímpico con Scola, con Facu Campazzo particularmente con ella como atleta y yo como entrenadora con el (Carlos) 'Chapa' Retegui, con (Sergio) 'Oveja' Hernández. Tener esos entrenadores que uno anhela tanto. ¿Hoy que pasó en el comedor Abi?

- Abigail: Estábamos levantándonos para ir a dejar la bandeja y viene Sergio Hernández y dice 'hola, ¿cómo andan, qué andan haciendo?' y nos empezó a hablar, nos saludó y con Vane nos quedamos con ¡nos vino a saludar, estamos teniendo una conversación, ya nos reconoce!

Vanesa: Aparte estaba caminando y frenó para saludarnos. Yo, por ejemplo, lo anhelo mucho a él como entrenador de los logros que ha tenido y lo apasionado que es como el 'Chapa' Retegui, (Sergio) 'Cachito' Vigil. Los idolatro. Y hoy estar de igual a igual en un Juego Olímpico es una locura y para ella estar como atleta con (Novak) Djokovic, por (Diego) 'el Peque' Schwartzman, comer con ellos al lado, tener ese nivel de atletas al lado, es una locura.

 

- Las delegaciones argentinas son más cálidas y compartes mucho entre sí respecto a otros países

Vanesa: Tenés deportes y deportes. Por ejemplo, Las Leonas son bastante cerradas y los varones son más dados. Por ejemplo, a Facu Campazzo lo cruzamos en un pasillo esperando el ascensor y se nos quedó hablando como si nos conociese. Yo lo felicité por su carrera, por llegar a la NBA y nos hablaba así como si nada, en cambio a Las Leonas las saludás y (silencio). Tenés Las Leonas y Las Leonas. Tenés de todo.

 

- ¿Cómo tomaron la noticia? Porque fue la mejor noticia para Abi y fue la peor noticia para Martina (Dominici) y las dos comparten un montón de cosas y hay un choque de sentimientos muy grande

- Vanesa: No creo que haya sido la mejor noticia para Abi. Realmente creo que, lo puede decir ella también, que no lo sentimos así como la mejor noticia porque es una noticia que nunca íbamos a desear que llegue. Podría llegar o porque se contagió de Covid o por una lesión que son las dos cosas más viables que podrían haber pasado. Pero lo que le pasó, particularmente yo me enteré estando en México me largué a llorar por el deporte en sí, porque obviamente es una mancha muy grande para el deporte y por Martina, por todo el esfuerzo que hizo ella, realmente no se lo deseo a nadie, creo que si hubo una equivocación por parte de quién sea es gravísimo. Yo le decía a las otras entrenadoras 'creo que no tomamos dimensión de lo que pasó, pero a nivel deporte es gravísimo'. Es una mancha muy negra para nuestro deporte. Creo que no lo disfrutamos tanto. A ver, si nos hubiésemos clasificado en Río (Panamericano) creo que las noticias, la felicidad nuestra hubiese sido otra. Abi ya se hubiese ido a tatuar los anillos. Esto lo vamos a disfrutar más internamente más nosotras con nuestras familias, nuestros allegados, nuestro equipo de gimnastas y entrenadores y no tanto para el afuera porque creo que el grupo de Martina lo está sufriendo.

 

- La gimnasia argentina no tiene tantos antecedentes de dopaje y repercute en esta camada de atletas muy jóvenes

- Vanesa: Yo me pongo en el lugar de una mamá que tiene a la hija haciendo gimnasia y la tenía como muy ídola a Martu y ves eso y como mamá decís 'ah, para ser olímpica... tiene que pasar eso'. Y creo que no, en nuestro nivel no. Sí en un Estados Unidos, sí en un Rusia, China, donde una medalla es una beca para una gimnasta y come toda su familia, en donde las medallas pasan por otro lado. Acá nosotros como país toda la vida Argentina vino a participar de un Juego. Creo que sí. Fue duro para todo el deporte. Creo que nos dolió, nos dolió a todos y espero que se resuelva y me da pena. Fue duro para ellas, para Abi porque es su compañera y está disfrutando algo que era de Martu. La vida quiso, yo confío con que el universo existe. Lo deseamos tanto las dos que creo que dijo 'bueno, vayan'. Y tratamos de hacer lo mejor, de representar a la Argentina, de estar tranquilas, de disfrutar. De las 50 personas que hablamos antes (de la competencia) 49 y medio nos dijeron 'disfruten' y no hicimos otra cosa que disfrutarla. La presión y las rutinas las fuimos modificando. Las modificamos antes de entrar a competir en viga particularmente y le dije 'Abi, no es un torneo para venir a pasarla mal, tenés que tener series que vos puedas con esos nervios y el cansancio llevarlas a cabo. No es un torneo para buscar excelencia ni nota'. Lo que me deja tranquila es que todos los mensajes que llegaron y como vos arrancaste la nota dijeron que se la vio disfrutar, se la vio tranquila, se la vio, con muchos huevos para llevar a cabo ahí arriba sus series y creo que el objetivo lo cumplimos. 

 

- Vane, la taladrabas a fotos entre serie y serie, se te veía muy contesta y a Abi saludando a la cámara

- (Risas)  Abi: Había que aprovechar estando ahí. Yo miraba los Juegos, los torneos cuando era más chiquita y veía que todas las gimnastas saludaban, hacían corazoncitos y dije 'yo no puedo ser menos, yo también quiero'.

Vanesa: Y nos llegaban mensajes que decían '44 millones de argentinos las vamos a estar viendo'. Todos prendidos a la tele y había que saludar. 

Abi: Había que aprovechar el momento de estrellato (risas).

 

- Abi, ¿quiénes forman parte del círculo que te apoya todo el tiempo?. Además de Vane que imagino es como una segunda mamá

- Vane es como mi segunda mamá. Vane, mis papás, mis hermanos, mis abuelos, mis compañeras y amigas de gimnasia, mi psicóloga, la nutricionista, mis amigos y los médicos son los que están siempre, siempre apoyándome y están en todo momento.

 

- Acabás de nombrar a un psicólogo que hace varios años atrás no era utilizado, luego comenzaron los atletas más grandes y ahora desde el minuto cero, ¿cuánto influye tener el apoyo de un psicólogo?

- La verdad muchísimo. A mí me ayuda mucho a controlar los nervios, la ansiedad, todo. Yo creo que todas las personas tendríamos que tener un psicólogo porque no es solamente para resolver los problemas y listo sino que es una forma de desahogarte, de cualquier cosa que te molesta. Todo podés hablar ahí, estés bien, estés mal es tu lugar, es donde vos podés depositar todo lo que quieras sacar, lo depositás ahí y ya está.

 

- Abi, ¿qué es Vane para vos?

- Además de mi entrenadora es mi segunda mamá, y la persona que está siempre en las buenas y en las malas, que me apoya en todo y es un pilar súper importante en mi vida la verdad porque no cuenta solo como entrenadora dentro del gimnasio sino que afuera en mi vida personal también. 

 

 - ¿Te imaginás el futuro con ella?

- Siempre. Aunque yo no sea más gimnasta y ella no sea más entrenadora me encantaría seguir teniendo una relación.

 

- ¿Qué pensaste cuándo estabas por empezar en suelo, cuándo te subiste a la viga?

- Cuando estaba por empezar suelo pensaba en disfrutar, en hacer lo que venía haciendo en los entrenamientos y ya estaba ahí, era un momento para dejar todo, para ser feliz y antes de subirme a la viga pensando que me estaba temblando todo (risas) y que tenía que tranquilizarme un poco porque me temblaba todo el cuerpo y me había puesto un poco nerviosa. Así que estaba como 'tranquila, va a salir todo bien' y va a salir lo que tenga que salir.

 

- ¿Y fueron felices?

- ¡¡Siii!!

 

 

El esfuerzo familiar y Lima 2019 y el Mundial de Stuttgart, los puntos de inflexión

 

La historia de Abi, como al igual que la mayoría de los atletas argentinos, tiene muchas aristas. Nacida en La Plata hace 17 años, Abigail comenzó a incursionar en la Gimnasia a los tres años en el Club Villa Elvira y luego pasó al Club Everton, ambos platenses.

En el año 2015, con 12 años, pasó a integrar la Selección Argentina de Gimnasia. Era un sueño que empezaba a cumplirse. Sin embargo, no todo fue sencillo. Desde ese momento hasta 2018, la familia de Magistrati tuvo que enfrentar todos los gastos de viajes, alojamientos, viáticos. Pero dispuestos a todo por Abi, con ayuda del entorno, la organización de peñas y la venta de rifas, lograron solventar los costos.

Entre 2017 y 2018, la platense participó en diversos campeonatos para Juniors: Nacionales, Sudamericanos y Panamericanos, eventos dónde demostró ser especialistas en piso, salto y All Around individual. Luego, desde 2019 fue parte de competencias de mayores y comenzó a recibir total apoyo económico.

El segundo semestre de 2019 fue muy próspero para Abi.  En junio ganó la medalla dorada en el All Around por Equipos en el Sudamericano de Chile. También fue primera en el All Around Individual y segunda en Barra de Equilibrio. En julio, en los Juegos Panamericanos de Lima quedó cuarta junto al Equipo y octava en Barra de Equilibrio y Piso. Finalmente, en octubre, en el Mundial de Stuttgart, Alemania, fue 36º en el All Around Individual que le permitió ser la primera reserva para Tokio.

 

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